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JARDIN SANADOR | horticultura terapéutica en el Puericultorio Pérez Aranibar

En horticultura terapéutica cada planta tiene una razón de estar en un espacio como el creado en el Puericultorio Pérez Aranibar y donde todo se hace con amor y de pura voluntad.

Un grupo de personas que trabajaron de manera ad honorem rescataron un espacio de 400 metros cuadrados en el Puericultorio Pérez Aranibar para ayudar a que los 280 niños que viven ahí recuperen su salud mental a través de su interacción con la naturaleza.

Esta técnica, que en realidad se practica desde hace más de 300 años en el hemisferio norte, es todavía muy poco conocido en América Latina pero con un gran potencial para ayudar a las personas que sufren de depresión, esquizofrenia o cualquier síntoma que tenga que ver con salud mental.

Daniela Silva Rodríguez, es la primera persona en Perú en obtener una certificación en horticultura terapéutica. Además de capacitar a más personas, está empleando esta técnica, de manera voluntaria en varias instituciones del país. 

Hasta mayo del 2019, el espacio que ahora ocupa El Jardín de los Sueños en el Puericultorio “era una zona de guerra”. Gracias a un fondo recaudado por alumnos de los colegios Markham y San Silvestre, Daniel Silva Rodríguez pudo diseñar este espacio lleno de naturaleza y que ahora es utilizado para el trabajo psicológico de los albergados aquí.

“Hay chicos que, en mayo año pasado, eran inmanejables”, asegura Daniela y señala que “la gran mayoría de los niños en el Puericulitorio no son huérfanos sino que el Estado se ha visto obligados a separarlos de sus padres, principalmente por violencia familiar”. 

Los lunes, Daniela se da una vuelta por el Jardín de los Sueños y a menudo “encuentro que han venido a hacer una travesura”, por decir lo menos. En general, quienes cometen estos destrozos en el espacio son niños a los que nadie los vino a visitar el viernes.

El día que fuimos a hacer los fotos, Daniela se emocionó al encontrar a dos “de los más vándalos” regando las plantas. La semana anterior, estos mismos, habían jalado todo el riego tecnificado y hubo invertir en  una caja de seguridad y además conversar con ellos.

Se ve que el mensaje caló el alma y durante nuestra visita se convirtieron en nuestros guías.  Nos mostraron las diferentes plantas y nos hicieron oler una variedad de hierbas aromáticas. Para Daniela esta escena fue una clara señal de los efectos positivos de la horticultura terapéutica.

Para este jueves 12, el Instituto de Horticultura Terapéutica está organizando un Jamming Solidario con Rocoto Blues Band. Todo lo recaudado será destinado a este proyecto en el Puericultorio porque a pesar de que para que se sostenga en el año solo se necesita US$ 20,000 “tocar puertos es… Dios tan difícil”.

Caretas

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