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Visita estas regiones en mayo y disfruta de sus festividades emblemáticas

Arequipa, Cusco, Tarma, Huancavelica, Huancayo, Puno, son algunos de los formidables destinos

La reactivación turística no se detiene y el calendario de festividades nos recuerda que mayo viene cargado de celebraciones en diversas regiones del Perú. Oportunidad inmejorable para alistar el equipaje y visitar destinos que nos ofrecen tradiciones y costumbres desbordantes en cultura, fervor religioso, atractivos turísticos y exultación contagiante para los visitantes.

A continuación, repasemos algunos de los destinos turísticos regionales y sus festividades emblemáticas que motivan a viajar y vivir una experiencia inolvidable.

Arequipa

En mayo, Arequipa se viste de fiesta con la celebración de la festividad en honor de la Virgen de Chapi, patrona del departamento, cuyo día central se celebra el 1 de mayo. El culto a esta advocación de la Virgen María se remonta a casi tres siglos y va más allá de las fronteras de Arequipa.

Cada 1 de mayo los feligreses llegan al santuario de la Virgen de Chapi erigido en el distrito de Polabaya, provincia de Arequipa. La peregrinación al templo no es silenciosa, dado que los fieles acuden entonando hermosos cantos en homenaje a la virgen, acompañados de plegarias y agradecimientos.

Además de participar en esta emblemática festividad, los turistas que viajen a la región Arequipa pueden visitar la Ciudad Blanca que alberga variados atractivos, entre monumentos, templos, casonas, calles y plazas de hermosa arquitectura a base de sillar, roca volcánica cuyo color blanco le confiere el título.

Asimismo, pueden realizar recorridos por lugares cercanos a la ciudad, de gran belleza y riqueza cultural como el Molino de Sabandía (9 kilómetros); Characato (12.5 kilómetros); Yarabamba (23.5 kilómetros al suroeste); Sogay y Quequeña (26 kilómetros al sureste). Estos atractivos son ideales para el turismo cultural, el excursionismo y el paseo en bicicleta.

Tarma

El distrito de Acobamba de la provincia de Tarma, en la región Junín, celebra en mayo una de sus festividades más emblemáticas en honor al Señor de Muruhuay, declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2017.

Esta celebración, cuya fecha central es el 3 de mayo, constituye una de las festividades religiosas de mayor importancia y duración en la sierra central del Perú, al conjugar variedad de elementos tales como las alfombras de flores, las cúpulas y un muestrario representativo de las danzas más importantes de la región Junín, como la Tunantada, la Chonguinada, el Huaylarsh, los Shapis, la Morenada, los Negritos, los Chunchos, entre otras.

Los bailes se presentan primero en la explanada del templo para recibir a los fieles a la salida de las celebraciones litúrgicas, y luego en formación de pasacalle como parte de las procesiones.

Dado el número de integrantes de las comparsas y el hecho de que suelen ir acompañadas por conjuntos musicales, las delegaciones son mantenidas y preparadas por un mayordomo.

Cusco

En esta emblemática región del sur peruano se celebra en mayo la festividad de la Cruz Velacuy o Velada de la Cruz. La veneración empieza el 2 de mayo y es acompañada con danzas, huainos, cantos y música sacra, siendo previamente organizada por un mayordomo asignado, quien con meses de anticipación realiza la recaudación de los donativos correspondientes.

La cruz es adornada durante el “amarre” con piezas florales, velas y cirios para ser llevada el 3 de mayo desde la casa del mayordomo a las iglesias y templos para celebrar la misa durante el día central de la celebración, para finalmente culminar el festejo entre alimentos y diversas bebidas.

Otra festividad importante es la que rinde honores al Señor de Torrechayoc, patrón jurado de la provincia de Urubamba. Las celebraciones empiezan el segundo sábado de mayo, con una multitudinaria misa celebrada en el estadio local, luego de la cual se desarrolla un festival de danzas típicas a cargo de sus feligreses.

Este mismo día, por la noche los devotos visitan el santuario y celebran en el atrio del templo con la quema de un castillo de fuegos artificiales levantado en honor al santo patrón de Urubamba.

Huancayo

En esta provincia de la región Junín también se celebra la festividad en honor a la Cruz de Cristo y se caracteriza por la salida de la cruz festejada con una danza tradicional llamada Chonguinada, baile declarado Patrimonio Cultural de la Nación.

En el distrito de Chilca, epicentro de la celebración, la fiesta en honor a la cruz se celebra en varios lugares y tiene como finalidad la veneración por parte de sus devotos, relacionando su fe hacia las buenas cosechas y la fertilidad de sus tierras.

La fiesta es previamente acompañada en algunos casos con el baile de la jija, ejecutado previo al inicio de la fiesta y que reúne instrumentos como el clarinete, el violín, el arpa y la tynda.

Ayacucho

Esta prodigiosa región también celebra la festividad en honor de la Cruz, en especial en el distrito de Luricocha de la provincia de Huanta. En su fecha central, el 2 de mayo, destaca la participación de los “Chunchos”, personajes que representan a los pobladores de la selva ayacuchana que danzan y entonan música con sus típicas antaras, característicos instrumentos de viento de origen ancestral.

Antes de iniciar la misa en el día central, se presentan las cruces más emblemáticas como la de Huatuscalla, patrón de las capillas; y la de Puchapunya, patrón de los calvarios. Estas ingresan al templo decoradas con elegantes vestimentas, casullas, paños bordados, hierbas y chalinas.

Puno

En la región altiplánica se celebra la festividad en honor a la Santísima Cruz de Mayo en las provincias de Lampa y Huancané, donde destaca como emblema de identidad local con la presencia de los emblemáticos sikuris, músicos que interpretan piezas musicales andinas que acompañan las procesiones en los barrios puneños.

Los conjuntos de sikuris participan en los diversos actos religiosos como las albas, la víspera y la procesión en el miércoles 3 de mayo, día central de la fiesta.

Huancavelica

La festividad en honor al Señor del Espíritu Santo o Fiesta de las Cruces se celebra en mayo y consiste en la bajada de las cruces desde las alturas de los cerros, a las que llegan multitudes de peregrinos procedentes de diversos barrios que entonan bellos cánticos en castellano y quechua acompañados por músicos tradicionales conocidos como “Pituteros”.

Diferentes cruces son descendidas desde la cima de los cerros, destacando la “Cruz Pata”, el “Señor de Potocci”, la “Cruz Soltera” y la “Cruz de Oropesa”. En estas celebraciones cada barrio tiene su propio grupo musical e interpretan sus cánticos representativos.

Las bandas de músicos son recibidas por los feligreses en la estación del ferrocarril de Huancavelica, luego de lo cual recorren las calles de la ciudad hasta el encuentro de las diferentes cruces que ya han sido bajadas desde sus moradas en las alturas.

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